sábado 17 de noviembre de 2007
Mear en la calle no es delito 20:14
lunes 29 de enero de 2007
Noche desperdiciada 12:36

De forma que la noche transcurrió (para mí) con más pena que gloria. A media noche me dí cuenta de que estaba más cansado que cabreado, porque me crucé con una tipa algo mayor que yo y se me endulzó el carácter. Me llevó a traición al puti más triste que he conocido, un jodido tugurio que no tenía ni neón en la puerta. Y digo a traición porque esperaba follármela a ella. Pero el antro me deprimió y me largué a los pocos minutos, pues sabía que si me follaba a alguna curranta seguramente me habría cabreado más.
El sábado era el día de asumir mi derrota y llamar a una vieja amiga que nunca me apetece ver. Afortunadamente estaba sola en casa, lo cual me entristeció un poco porque no tenía excusa y ya había que cumplir y redondear la penitencia. A pesar de eso decidí darme una oportunidad y pasarme por el bar de mi calle a ver si la camarera que allí trabaja me salvaba...
-¿Qué tal hoy, mucho curro?
-Sí, los sábados no paro...
Me tomé mi café abrasándome la garganta y salí de allí. A pesar del cansancio y la resaca llegué a casa de Manga, me la follé lo mejor que sé, le comí el higo, dejé que me follara un poquillo como le gusta, y hasta me quedé a escuchar el discursito de después (afortunadamente no muy largo, ya nos conocemos).
Bueno, tan triste que este viernes que viene toca resarcirse.
martes 9 de enero de 2007
Meada de año nuevo 6:11
Antes de empezar os deseo un feliz año lleno de meadas a todos. Bueno, para inagurar el nuevo año 2007, os voy a contar mi día de ayer con una vieja conocida, Lila Resulta que como estaba deseoso de saciar mis ansias sexuales diarias y no me apetecía hacerme las habituales pajas, pensé (gracias al alcohol que rondaba por mis venas) que podía usar un comodín y follar con Lila, mi experimentada madurita de la que ya os hablé aquí,
Fuimos al bosque al que solemos ir, debajo de unos pinos gigantes con caballos pastando y todo. Nos besamos y a los 2 segundos la tía se quita las bragas y me empieza a sobar el pene por encima del pantalón. Al momento me los bajé para poder sentir toda la presión de su mano y la tía empieza sorber con ansia mi polla (como si los reyes magos no le hubieran traído nada). Del ansia, creo que ha vuelto a perder facultades en este arte. Después de mamar un rato le como su chocho gigante y peludo, aunque se ve que la tía estaba tan ansiosa de seguir chupando que me apartó y se puso otra vez a devorar mi pene, mientras con la mano asistía los movimientos apretando bien fuerte.
Imagino que estaba muy excitado, mi imaginación me volvió a jugar una nueva mala pasada y pensé que tenía unas buenas tetas, así que se las empecé a sobar un poco… ¡error! al palpar volví a recordar lo pequeñas que eran, así que al momento pasé del tema.
Luego me puso el condón y se montó encima mía. Comenzó a moverse torpemente, es aquí donde se nota la edad porque la tía estaba cansada a los 2 movimientos de cadera. Así que tuve que hacer yo todo el trabajo; la agarro por el culo y la empiezo a menear de arriba a abajo usándola como si fuera una mano gigante y me estuviera masturbando con ella. La tía se corrió y me dejó todo su flujo flotando en mis huevos depilados. No había visto una tía que deje másbaba que ésta... en realidad es un poco asqueroso limpiarse luego. Ah!, la muy cerdita me dice mientras estaba montada. "dime guarradas". Obviamente no le dije nada, pero en cierto modo me gustó que dijera eso, porque puede que la tía sea más cerdita de lo que en realidad aparenta; pero por otra parte lo que no haya hecho ya conmigo, no creo que lo vaya a hacer ahora, no creéis?
lunes 18 de diciembre de 2006
Cenas de empresa 11:21
El jueves pasado tuve la cena de mi curro. Por circunstancias sólo había un par de compañeros y del resto no conocía casi a nadie. El caso es que a media noche ya la gente iba con un ligero puntillo (a lo que luego llaman "gran borrachera" en las charlas posteriores). En esas circunstancias puede que pase algo, pero la gente se corta bastante por el qué dirán.
El caso es que yo acabé haciendo buenas migas con el que parece más golfo del grupo (parece que tengo un talento innato para eso) pero no me pudo echar una mano porque había una ex suya entre los comensales (o algo así recuerdo), total, que me dispuse a pasar la noche como buenamente pudiera... hasta que fui al servicio y me encuentro en la cola del baño de mujeres con que dos puretas (superados ampliamente los 40) me están hablando. Yo me acerco, empiezo a mentir descaradamente sobre un cd de música que quiero escuchar pero no tengo dónde, y una me dice que por qué no le pregunto si ella tiene aparato en su casa... bueno, en este punto entro a mear, y a la salida me pongo a hablar con ella. Me la llevo a la otra punta del bar donde no pueden verme mis compañeros (espero) y me lio con ella. Mientras rozo sus fláccidos pechos me cuenta cosas sobre su hija de 22 años y demás información sobrante, y como mis compañeros parecen aburrirse (fase previa a "cambiemos de bar") me despido, le doy el msn (no mi teléfono, menos mal que anduve rápido de reflejos) y me despido cortesmente.
En fin, penoso, ni siquiera tengo ganas de quedar con ella otro día porque soy consciente que hice lo que hice por aburrimiento. Además, ya he tenido experiencias similares y a día de hoy no me apetece follarme a una pureta (veremos dentro de un mes cómo ando...)
Y con esto y un bizcocho, espero escaquearme la próxima cena de navidad...
PD: curiosamente mi viejo amigo Latrell, en otra ciudad, tuvo la cena de su empresa el jueves también, y tuvo una experiencia calcada a la mía.
PD2: barajo la idea de quedar con la señora y que se lleve a una amiga, que sé que a mi amigo Meón 1 le agradaría la idea, pues frecuenta a una señora de edad parecida.
jueves 14 de diciembre de 2006
Un nuevo colega... 11:13
El caso es que hoy he decidido cambiar de peluquero, he ido a otro nuevo... nada más llegar, me dí cuenta de que el tío perdía aceite por los 4 costados, pero no hacía falta ser muy perspicaz porque a los 1o minutos de conversación ya me había contado que era gay y que llevaba comiendo pollas desde los 16 años (con un lenguaje menos soez, el chico tiene bastante más clase que yo).

Total, que después de cerciorarse de que yo era hetero (aunque puede que un día me la haga mamar por un travelo, no me atraen los tios) me contó la historia de su vida. La mayoría de datos desfilaba entre mis oidos sin quedarse en mi cabeza, pero la historia cobró interés cuando me dijo que había currado en clubs de alterne, y sus amigas de confianza eran putas...
Evidentemente este dato hizo que la conversación cambiara de rumbo y pareciéramos de repente dos colegas de toda la vida, hablando de sexo (mi tema favorito de conversación) y alguna otra cosa. Total, que después de una hora y pico de palique, le pillé el teléfono para salir un dia de cachondeo...
Así que en esas ando, no sé si he hecho bien, me veo saliendo de marchita con los Village People, pero la perspectiva de camelar a una profesional del sexo y que me lo haga gratis y encima con ganas de hacerlo me pierde (estoooo... ya sé que soy un poco ingenuo). Este finde tengo que tirar de teléfono porque si no con las fiestas puede que se pierda la bonita amistad (juas) que hemos hecho.
jueves 30 de noviembre de 2006
Pezones: volumen 2 0:32
Bueno, después de este pequeño matiz que olvidé poner ayer, continuo la historia. Como recordaréis iba de camino hacia su casa (que estaba a tomar por el culo) y bueno, estábamos haciendo los típicos jueguecillos por la calle, que te van poniendo que te van poniendo más cachondo si cabe: la atrincas y te la metes a un portal, le metes un sobeteo por su cuerpo para que recuerde lo cachondo que estás… en fin esas cosas. Mientras íbamos por el camino estuvimos intentando ver una puta farmacia para pillar condones, pero no había. Fue una gran putada.
Entramos en su casa y ella (bastante borracha), me dijo que le ponía a 100 (y que me dijera eso también me ponía a 100). Nos vamos a su cama, nos desnudamos y comenzamos a besamos. Si algo me llamó la atención de esta tía es que besaba delicadamente (no sé si es que besa así o es que se estaba durmiendo). Ella se tumba en la cama mirando hacia arriba y empiezo a besarle en los labios, mientras voy bajando por el cuello y así hasta que llego a sus tetas. Tenía dos pedazo de tetas bien hermosas, con unos pezones gigantes (que si me tengo que poner exquisito, prefiero los que son pequeños). Nunca he visto unos pezones tan grandes como los de esa tía, sin ser negra, claro.
Comienzo a besar sus pezones y me encuento unos pelos que no intento apartar, pensando que con el roce se irían yendo de allí, pero la sensación de besar y chupar pelo nunca me ha gustado. Después de entretenerme besando sus pezones con esa extraña sensación de haber estado besando a un oso pardo, sigo recorriendo su cuerpo hasta que llego a su coño, totalmente húmedo y peludo.
Tenía bastante pelo en el chocho y no entiendo cómo no lo tenía depilado con lo tremenda que estaba la tía. Le lamo sus labios, como un gatito bebiendo leche, y con los dedos le estimulo el clítoris. La tía no se inmutaba, cosa que no pasaba a creer porque se me da muy bien estimular a las tías comiéndoles el coño a la perfección. Al rato me dijo “hazme el amor”. En fin, no me partí la caja allí mismo, no sé por qué, pero me hizo gracia la expresión de película. Podía haberme dicho “fóllame”. Al menos se nota que le estaba gustando la lamida de coñal, para pedirme que le metiera el rabo. Y eso fue lo que hice.No llevábamos condones y siempre me había dicho a mí mismo que no le metería el pene a una tía que no conozco sin condón. Pues sí, estas cosas pasan, las convicciones en momentos de calentón pasan desapercibidas y lo que quieres es follártela sea como sea. Total que le metí la polla en su coño ardiente. Qué sensación… estaba calentito, como a mí me gusta (y vosotros ya lo sabéis).
Me movía como un conejo follador y me encantaría haberle dejado toda la nata en su interior, pero no lo hice porque ella me iba avisando periódicamente. Era curioso que no gimiera ni emitiera soniditos, pero para recordarme esto sí que sabía hablar.
Después de darle al mete y saca un poco (y no correrme), decido volver a subir para degustar otra vez sus jugosos pezones. Me tiro a la teta que había probado antes y claro, vuelvo a notar los pelos que estaban allí, así que me lancé a por la otra teta y…. “oooh ooooh….horror…” también tenía pelos. Intenté quitarlos (ahora sí), con los dedos, pero no había manera. Joder, la tía tenía PELOS EN LAS TETAS!!! Claro, ahora me parece lógico que tuviera el choco tan peludo… si es que primero debería de empezar a afeitarse los pelos de las tetas!! Fue una desagradable sensación que no recomiendo a nadie.
Pero tenía más partes de las que podía disfrutar, así que le besé por su tripita plana y con los dedos comencé a frotarla en el guisante hasta que ella terminó. Me lo tuvo que decir, porque seguía sin gemir. A todo esto la tía no me había tocado y sólo se había limitado a poner su cuerpo en plan “muñeca hinchable”. Después de eso, cerró los ojos y yo diría que iba a empezar a dormir, y yo con una erección importante. Obviamente le eché la bronca e indignado tuve que terminar manualmente la faena, porque ella (a pesar de las apariencias), no era nada sexual. Qué egoísta.
En fin, que al final fue como follarme a una muñeca, que te avisa para que no te corras, y con la que tienes que hacerte una paja después de darle todo el placer.
Al menos la muñeca hinchable no tiene tiene pelos en los pezones.
miércoles 29 de noviembre de 2006
Pezones: volumen 1 6:53
Quedé con unas amigas lesbianas y bueno, yo no sé qué es lo que pasa cuando quedas con gente que entiende que al final te acaban llevando a sitios de ambiente. El caso es que como hacía tiempo que no las veías, no puse ninguna objeción. Mi intención en cualquier caso era parar a todas las tías que pasaran por la calle con intención de meterles la picha y me daba igual que estuviera en un sitio de ambiente o no.
Fuimos un bar en la zona de ambiente y empezamos a beber. Yo intenté beber todo lo que pude en poco tiempo, pero se me apelmazó en la barriga y no me cogí el puntillo que me hubiera gustado. Después fuimos a una discoteca de ambiente para lesbianas.
En un ambiente auténticamente lésbico en el que no paras de ver machorras y tías gordas con cabezas rapadas o ultradelgadas llenas de tatuajes macarras… siempre te cabe la esperanza de encontrar alguna tía bisexual con apariencia hetero, pero es que ese rollo se lo tienen muy sabido y cuando les has preguntado lo mismo a varias tías y te dicen que no, que son lesbianas hasta la médula, se te acaban las ganas de seguir intentándolo. Además por lo general suelen ser bastante bordes respondiendo.
Cambiamos de sitio y estaba bastante desilusionado pensando que no iba a mojar o sacar algo de provecho de ahí, y, haciendo cola para entrar en otro bar, empecé a meter cuello a 2 tías que no tenían pinta de entender y que además estaban buenísimas… Una resultó ser lesbiana y la otra hetero con algún encuentro lésbico con su amiga. El caso es que después de llenarle la cabeza con tonterías empecé a comerle la boca a la tía que era hetero. A la tía había que sacarle los besos con cuchara y la verdad es que esa actitud me acaba jodiendo y cansando. Le digo que me gustaría irme a su casa, obviamente a follar. Ella decía que no, que bueno, que ya veríamos… Total, que estaba hasta el pene de la situación. Las tías se pusieron a bailar y nosotros también como si nos conociéramos de algo. Lamentable.
El caso es que mientras estaba en esa situación de mierda, estaba viendo a una tía que estaba tremenda, femenina y bailaba de una forma que me ponía cachondísimo. No podía dejar de mirar su baile sensual. Empezó a bailar con un par de tíos (gays) frotando todo su cuerpo, metiendo las piernas en plan lambada… Me estaba poniendo enfermo. Al parecer los tíos gays deberían de ser eran pareja y se piraron de allí mirando a la tía como diciendo “si fuéramos heteros, nos molaría follar contigo de lo lindo”. El caso es que la tía siguió bailando como una loca y al poco me mira a mí y me quedé un poco cortado (??? se nota que faltaba alcohol en mis venas), se me acerca y me dice que por qué no bailo y tal… en fin poco nos vamos a la barra, nos pedimos una copa y de entrada me dice… ¿por qué no me besas? Joder, cómo había cambiado la noche!, de estar jodido en un ambiente totalmente hostil, sufriendo para arañar unos muerdos a una tía y con ganas de querer pirarme ya de allí a estar comiéndole la boca a una tía que estaba buenísima que tenía roda la pinta de acabar follando y que me ponía muy cachondo.
No pasó mucho tiempo para que le propusiera ir a su casa y ella no se lo pensó. La tía era hetero que había venido con unos amigos gays, como yo; y los dos estábamos en un sitio que no era el nuestro y con ganas de follar, así que eso hicimos… nos fuimos a su casa que estaba a tomar por el puto culo (y no paraba de decirme que estaba ahí al lado)… ¡¿por qué las tías mienten siempre en eso?! No nos tenéis que engañar, si con decirnos que vamos a follar nos da igual.
En el próximo capítulo os contaré el final de la historia…

